
Por Alberto Avilés Senés
Con el envío a Estados Unidos, a partir del domingo pasado, de una tonelada semanal, Sinaloa se convirtió en el primer exportador de camarón vivo a nivel nacional, obteniendo así para los productores un valor agregado de casi el 300 por ciento.
Al anuncio, hecho ayer en la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado (SEDEC) en una rueda de prensa, siguió una demostración del método de preservación del crustáceo, que es sometido a un proceso de aletargamiento para ser transportado.
El titular de la SEDEC, José Ignacio de Nicolás, explicó que “esta mezcla de tecnologías, desarrollada por biólogos sinaloenses, está disponible para cualquier productora o productor que la quiera utilizar, sin necesidad de trámites de patente o regalías, incluso en la preservación y empaque de jaibas, ostiones y almejas vivos”.
El biólogo Luis Soto Pérez, quien en colaboración con Daniela Peraza y David Careaga está a cargo del proyecto de exportación del camarón vivo, demostró ante los medios de comunicación, gráficamente, cómo los camarones “vuelven a la vida” después de estar a sujetos temperaturas suficientemente bajas como para soportar el viaje, pero no tanto como para perecer.
“El domingo fue la primera vez que, desde México, un cargamento de camarón vivo es transportado al extranjero, con el envío a San Francisco, California, de la primera tonelada”, reveló De Nicolás, quien anticipó que “antes de que termine 2009 haremos el primer embarque de jaibas vivas”.
Si bien la cantidad con que arranca esta modalidad exportadora es modesta, de mil kilogramos de camarón semanales a un precio de 180 mil pesos por viaje, “el ejemplo va a cundir, y muy pronto nos estarán pidiendo camarón y distintas especies marinas vivas de otros sitios”, agregó el Secretario.
El ingeniero Soto, a su vez, al precisar que un kilo de camarón congelado se vende en el extranjero a 80 pesos, pero vivo a 180, puntualizó que “ésta es una muy buena salida a la camaronicultura, que actualmente está en problemas”.
El proyecto, que se incluye en el programa de Sinaloa 13, que busca valor agregado al camarón, tiene tres características esenciales: hereda tecnología, abre oportunidad de negocios y contribuye de manera positiva a la percepción social nacional e internacional de la entidad.
De Nicolás reiteró que “a pesar de que en México al final de 2009 se habrán perdido alrededor de 450 mil trabajos, en Sinaloa terminaremos el año probablemente con un modesto incremento de plazas laborales”, convirtiendo a la entidad quizás en la única del país que no verá quebrantada su tasa de empleo.
Con el envío a Estados Unidos, a partir del domingo pasado, de una tonelada semanal, Sinaloa se convirtió en el primer exportador de camarón vivo a nivel nacional, obteniendo así para los productores un valor agregado de casi el 300 por ciento.
Al anuncio, hecho ayer en la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado (SEDEC) en una rueda de prensa, siguió una demostración del método de preservación del crustáceo, que es sometido a un proceso de aletargamiento para ser transportado.
El titular de la SEDEC, José Ignacio de Nicolás, explicó que “esta mezcla de tecnologías, desarrollada por biólogos sinaloenses, está disponible para cualquier productora o productor que la quiera utilizar, sin necesidad de trámites de patente o regalías, incluso en la preservación y empaque de jaibas, ostiones y almejas vivos”.
El biólogo Luis Soto Pérez, quien en colaboración con Daniela Peraza y David Careaga está a cargo del proyecto de exportación del camarón vivo, demostró ante los medios de comunicación, gráficamente, cómo los camarones “vuelven a la vida” después de estar a sujetos temperaturas suficientemente bajas como para soportar el viaje, pero no tanto como para perecer.
“El domingo fue la primera vez que, desde México, un cargamento de camarón vivo es transportado al extranjero, con el envío a San Francisco, California, de la primera tonelada”, reveló De Nicolás, quien anticipó que “antes de que termine 2009 haremos el primer embarque de jaibas vivas”.
Si bien la cantidad con que arranca esta modalidad exportadora es modesta, de mil kilogramos de camarón semanales a un precio de 180 mil pesos por viaje, “el ejemplo va a cundir, y muy pronto nos estarán pidiendo camarón y distintas especies marinas vivas de otros sitios”, agregó el Secretario.
El ingeniero Soto, a su vez, al precisar que un kilo de camarón congelado se vende en el extranjero a 80 pesos, pero vivo a 180, puntualizó que “ésta es una muy buena salida a la camaronicultura, que actualmente está en problemas”.
El proyecto, que se incluye en el programa de Sinaloa 13, que busca valor agregado al camarón, tiene tres características esenciales: hereda tecnología, abre oportunidad de negocios y contribuye de manera positiva a la percepción social nacional e internacional de la entidad.
De Nicolás reiteró que “a pesar de que en México al final de 2009 se habrán perdido alrededor de 450 mil trabajos, en Sinaloa terminaremos el año probablemente con un modesto incremento de plazas laborales”, convirtiendo a la entidad quizás en la única del país que no verá quebrantada su tasa de empleo.
Pie de grabado: El titular de SEDEC, José Ignacio de Nicolás, con un camarón vivo en la mano.

